¿Estás seguro que sabés qué es un bibliotecario?

¿Estás seguro que sabés qué es un bibliotecario?

por Leticia Lizondo

Actualmente es indiscutible que la profesión del bibliotecario no es muy conocida más allá del nombre. O mejor dicho, es mal conocida. Es clásico que creas que nuestro trabajo se reduce a acomodar/contar/prestar/controlar libros y vigilar salas de lectura. Más aún, casi nadie se imagina que se debe estudiar una carrera universitaria para convertirse en este profesional. Y si queremos agregar misterio, seguramente pensarás que todas las bibliotecas son iguales, nunca imaginarías que hay bibliotecas escolares, universitarias, especiales, etc. Por eso cuando conocés a un/a bibliotecario/a le preguntarás ¿eso se estudia? ¿acomodás libros todo el día?

Personalmente he estado ante situaciones similares y siempre me propuse tomarlas como oportunidades para experimentar: ensayar distintas formas de explicar y describir, y analizar las reacciones de las personas. Nunca lo expliqué de igual manera y afortunadamente, siempre las reacciones fueron positivas y de sorpresa.

Si hay algo que especialmente fue exitoso al momento de explicar qué hace un bibliotecario, fue hablar de los que asisten a la biblioteca (usuarios) en lugar de los profesionales que trabajan en ella. Describir los beneficios que obtienen los usuarios, las posibilidades de crecimiento y progreso, de descubrimiento e independencia, es una buena estrategia para explicar a qué se dedican los Profesionales de la Información. Más allá de todo romanticismo, existen muchas personas que no sólo no conocen el alcance de sus derechos sino que tampoco saben qué pueden hacer por ellos y por vos, los bibliotecarios y las bibliotecas. Más grave aún es que no saben, a veces, que pueden aprender a buscar información para analizar sus opciones, para tomar sus decisiones y porqué no, para enseñar a otros.

 

¿Estás seguro que sabés qué es un bibliotecario?

 

Después de todo, el USUARIO (es decir, vos) siempre fue el centro de nuestro quehacer. Todas nuestras actividades tienen un producto o resultado final pensado para él y a la vez los nuevos servicios que habilitamos en las bibliotecas suelen ser originados por inquietudes que vos mismo traés y planteás, y a las cuales debemos responder.
Más allá del tipo de biblioteca (o bibliotecario, material, servicios) siempre hay un factor en común y podés encontrar parte de él en una frase clásica que suele aparecer en la misión de cualquier biblioteca (¿sabías que las bibliotecas tienen una misión?):

“satisfacer las necesidades de información de….”

Esta frase que puede sonar formal y carente de gran significado, “esconde” la naturaleza de nuestras tareas:

  • satisfacer: todas las actividades, tareas, procesos son para poder darte una respuesta cuando nos necesitás, y esa respuesta no necesariamente debe ser puntual, precisa sino que puede generarte inquietud, curiosidad, ayudarte a descubrir.
  • necesidades de información: no sólo se trata de buscar datos o información, sino de obtener lo necesario para que puedas tomar una decisión, para elegir, aprender.
  • de…: ¡nos referimos a vos!

El gran marco de trabajo para nuestras tareas (tan grande que a veces no se ve) tiene tres puntos principales:

  • en cualquier servicio de cualquier ámbito, la respuesta se da ante un pedido. Los bibliotecarios no esperamos pedidos, los imaginamos y nos preparamos de antemano.
  • nuestro ambiente natural son las bibliotecas, pero no es exclusivo, nuestras actividades también tienen un gran potencial fuera de ellas porque nuestro leitmotiv (vos) no siempre está en ese espacio, y por lo tanto, sus necesidades tampoco.
  • no proporcionamos información de forma unidireccional y vertical, no somos despachantes de datos/información sino que te enseñamos a buscar información y analizarla para que tomes tu decisión.

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